No es fácil decirte adiós cuando apenas ayer disfrutábamos de tu compañía, tus risas y tus chistes. Agradecemos a Dios el permitirnos conocer ese maravilloso ser que se hallaba en ti y que ahora nos acompañará desde el cielo, pues al parecer Dios necesita a su lado ángeles como tú que cuiden a seres como nosotros.
TE EXTRAÑAREMOS Y SIEMPRE PERMANECERÁS EN NUESTROS CORAZONES !
